La Luna

La Luna: Nuestro satélite natural

La luna ha inquietado a muchísimas personas a lo largo de la historia. Es el único satélite que posee nuestro planeta y su tamaño equivale a una cuarta parte del globo terráqueo, convirtiéndolo en el más grande de su tipo dentro del Sistema Solar.

Características

Su centroide, es decir, su punto medio en línea recta con relación a la órbita de la Tierra se encuentra localizado alrededor de los 1700 kilómetros bajo la superficie terrestre. Los especialistas calculan que la luna tiene una edad aproximada de 35 a 50 millones de años, después de que se diera el origen del Sistema Solar, a su vez afirman que dicho satélite natural fue originado por un golpe muy fuerte dado a la Tierra mientras ésta se encontraba en periodo de formación. Este impacto pudo provocar que cierta cantidad de masa se desprendiera y la creara, como resultado de la colisión.

Otras posturas apuntan a que el origen de la Luna, se debe al choque de un asteroide, tal y como ha ocurrido con otros planetas, por ejemplo el caso de Marte. Sin embargo, lo que más llama la atención en esta situación es que ambas (la Tierra en la Luna) poseen una composición de isótopos, o sea su composición atómica es casi idéntica. Lo que sugiere que tal vez a la hora de desprenderse, gran parte de su materia fue “evaporada”, esto puede explicar su baja densidad, así como el pequeño tamaño de su núcleo.

Hablando de eso, se piensa que muy probablemente su núcleo equivalga únicamente al 2% del total de su masa, esto es alrededor de 680 kilómetros de ancho.

Los elementos con mayor presencia en la superficie son el hierro, el magnesio y el sulfuro.

Hace 4000 billones de años, las capas internas lunares se encontraban llenas de magma. Éste con el tiempo se fue enfriando, escalando capas hasta hacer erupción en la parte superior, la lava al enfriarse le dio su forma característica a la superficie, creando un sinnúmero de cráteres de distintas formas y tamaños. Aunque también han sido formados por los constantes impactos de asteroides menores.

Debido a que no existe ninguna clase de clima, estas formaciones han permanecido sin cambio a lo largo de miles de años. La composición total de la superficie lunar de acuerdo a su peso es la siguiente: 43% de oxígeno, 20% de silicio, 19% de magnesio, 10% de hierro, 3% de calcio, 3% de aluminio, .40% de cromo, .20% de titanio y .10% de manganeso.

Su atmósfera

La luna, cuenta con casi nada de atmósfera, por lo que una huella puede permanecer incólume ahí, prácticamente por siempre. Al no tener atmósfera, el calor emitido por el Sol, se disipa libremente por el espacio y no queda atrapado dentro de su superficie, con lo que las temperaturas varían constantemente. En la cara donde la luz del sol es recibida, se puede alcanzar temperaturas de hasta 135 grados centígrados., Mientras que en la cara que se encuentra en la sombra, el descenso es tremendo llegando a los -117 grados centígrados.

Su órbita

Tiene una inclinación con respecto a su eje de 5°. La órbita lunar es muy difícil de entender, pues por un lado traza una elipse perfecta, no obstante, como los movimientos de la luna son irregulares, se generan ciertos patrones extraños. Uno de los más significativos es el hecho de que nuestro “satélite natural” se aleja en promedio cuatro centímetros anualmente. Esto a simple vista no parece gran cosa, sin embargo, hay que tomar en cuenta que esta separación ha venido ocurriendo a lo largo de toda nuestra existencia.

Sus movimientos

La luna se demora 29 días, 12 horas y 44 minutos, en darle una vuelta completa la tierra, es decir, en realizar su movimiento de traslación (mes lunar). En cuanto a su movimiento de rotación (día lunar), la duración es muy similar: 27 días, 7 horas y 48 minutos.

Sus fases y los fenómenos que ocasiona nuestro planeta

Las fases lunares pueden ser entendidas como las diversas posiciones que adopta la luna con relación al Sol y a la Tierra. Estas son:

Novilunio En esta fase el sol la tierra y la luna se encuentran en línea recta y conforman un ángulo de 180°. La cara que se puede observar, se encuentran la sombra por lo que permanece obscura.

Cuarto creciente Aquí el ángulo que se forma es recto, o sea de 90° mostrando una forma de letra D.

Plenilunio En esta ocurre lo mismo que en la primera, con la diferencia de que la cara que se encuentra visible, tiene luz. Se le conoce también como luna llena.

Cuarto menguante Aquí el ángulo que se forma es recto, o sea de 90° mostrando una forma de letra C.

El fenómeno más habitual que ejerce la luna sobre nuestro planeta son las mareas, que no son otra cosa que el ascenso y descenso del nivel del mar. Esta actividad es necesaria para la reproducción de miles de especies marinas.

Su nombre

La palabra luna proviene del latín “lux”, que a su vez se deriva del griego “leukos”. Dando como resultado: luminosa.

La Luna

Foto propiedad de www.science.nasa.gov

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